Vuelta al cole sin prisas: ideas para acompañar los días antes de empezar
La vuelta al cole no empieza el primer día de clase. Empieza unos días antes, cuando volvemos poco a poco a los horarios, preparamos la mochila, hablamos de lo que viene y recuperamos algunas rutinas que durante el verano se han vuelto más flexibles.
Para muchos niños y niñas, septiembre significa ilusión, reencuentros y novedades. Pero también supone cambios: levantarse antes, separarse de la familia durante varias horas, volver a seguir horarios y encontrarse de nuevo con entornos llenos de estímulos.
Por eso, los días previos pueden ser una buena oportunidad para acompañar esta transición de una forma sencilla, respetuosa y sin convertir la vuelta al cole en una carrera.
En Kiboo hemos reunido algunas ideas que pueden ayudarte a preparar este momento desde casa.
Pasar de los horarios de verano a levantarse temprano de un día para otro puede resultar difícil.
Siempre que sea posible, puede ser útil ir adelantando progresivamente algunos momentos del día:
- La hora de levantarse.
- Las comidas.
- El baño.
- El momento de ir a dormir.
- La preparación de la ropa o la mochila.
No hace falta reproducir exactamente el horario escolar varios días antes.
La idea es simplemente evitar un cambio demasiado brusco.
Además, anticipar lo que va a ocurrir aporta referencias claras: hoy preparamos la mochila, mañana elegimos la ropa y dentro de dos días empezamos el cole.
Para los adultos, expresiones como “dentro de diez minutos” o “cuando terminemos esto nos vamos” son fáciles de entender.
Para la infancia, el tiempo puede resultar mucho más abstracto.
Un temporizador visual como Time Timer puede ser un recurso interesante durante los días previos a la vuelta al cole.
Por ejemplo, podemos utilizarlo para indicar:
- Cuánto tiempo queda para terminar de jugar.
- Cuándo llegará el momento de vestirse.
- Cuánto falta para salir de casa.
- La duración de una pequeña actividad.
- El tiempo disponible antes de comenzar otra rutina.
Visualizar el paso del tiempo puede facilitar la comprensión de determinadas transiciones sin necesidad de repetir continuamente las mismas indicaciones.
La mochila también puede convertirse en un pequeño momento de participación y autonomía.
Dependiendo de la edad, podemos dejar que el niño o niña colabore en tareas sencillas como:
- Elegir dónde guardar la botella.
- Colocar el estuche.
- Preparar una muda.
- Guardar un pequeño objeto personal.
- Comprobar juntos qué falta.
Participar en estos pequeños preparativos ayuda a familiarizarse con la rutina que está a punto de comenzar.
Y además convierte la vuelta al cole en algo que hacemos juntos, no simplemente en algo que ocurre de repente.
No siempre es necesario preguntar directamente:
- “¿Estás nervioso por volver al cole?”
A veces el juego nos ofrece una forma mucho más natural de acercarnos a lo que los niños piensan o sienten.
Podemos utilizar muñecos, construcciones o juegos simbólicos para recrear situaciones cotidianas:
- “Este muñeco va hoy al cole.”
- “¿Qué crees que meterá en su mochila?”
- “¿Quién le recibirá cuando llegue?”
- “¿Qué puede hacer si echa de menos a su familia?”
No se trata de dirigir el juego hacia una emoción concreta, sino de dejar espacio para que aparezcan ideas, preguntas o preocupaciones de forma espontánea.
Los días antes de comenzar el curso no tienen por qué llenarse de fichas o actividades “para ponerse al día”.
El movimiento sigue siendo una necesidad fundamental.
Saltar, balancearse, trepar, empujar, arrastrar o simplemente jugar libremente permite seguir disfrutando del verano mientras vamos recuperando progresivamente las rutinas.
En casa podemos preparar propuestas muy sencillas:
- Crear un pequeño circuito motor.
- Caminar sobre líneas o superficies diferentes.
- Transportar objetos de un punto a otro.
- Hacer juegos de equilibrio.
- Incorporar materiales que permitan empujar, arrastrar o construir.
Productos Kiboo como las tablas de equilibrio, Stapelstein, estructuras de movimiento o materiales de psicomotricidad permiten crear muchas propuestas diferentes sin necesidad de dirigir constantemente el juego.
El material propone.
El niño decide qué hacer con él.
Volver a una rutina más estructurada también puede implicar días con mucha actividad.
Por eso puede ser interesante mantener algunos momentos tranquilos durante la jornada.
No hace falta crear una actividad especial.
Puede ser simplemente:
- Mirar un cuento.
- Escuchar música.
- Hacer una construcción.
- Jugar con plastilina.
- Utilizar materiales sensoriales.
- Dibujar.
- Estar un rato en silencio.
Algunos niños también pueden beneficiarse de disponer de determinados recursos sensoriales cuando los necesitan.
En la selección Kiboo para la vuelta al cole encontramos, por ejemplo, materiales como pelotas sensoriales, mordedores, pequeños fidgets o cascos de reducción de ruido.
La elección de estos recursos debe adaptarse siempre a cada niño y al contexto en el que van a utilizarse.
Unos días antes puede resultar divertido hacer un pequeño “ensayo” de la mañana:
- Vestirse.
- Preparar la mochila.
- Ponerse los zapatos.
- Salir de casa.
Incluso podemos aprovechar para dar un paseo hasta el colegio si está cerca.
Pero hay una diferencia importante: no buscamos comprobar si el niño “sabe hacerlo”.
La idea es simplemente familiarizarse con la secuencia.
De esta forma, el primer día habrá algunas cosas que ya resulten conocidas.
A veces los adultos intentamos tranquilizar demasiado rápido.
- “No pasa nada.”
- “Te lo vas a pasar genial.”
- “Seguro que vas a hacer muchos amigos.”
Pero quizá antes de responder podemos escuchar.
- ¿Qué es lo que más recuerda del colegio?
- ¿Qué le apetece volver a hacer?
- ¿Qué le gustaría llevar?
- ¿Hay algo que le genere dudas?
No todos los niños viven la vuelta al cole de la misma forma.
Y acompañar también significa permitir que cada uno tenga su propio ritmo.
Un pequeño kit para acompañar la vuelta al cole
En Kiboo hemos creado una selección de recursos pensados precisamente para estos momentos.
El Kit Vuelta al Cole Kiboo reúne diferentes herramientas sensoriales y de anticipación que pueden utilizarse tanto en casa como durante la jornada escolar, según las necesidades de cada niño.
Entre ellos encontramos:
- Time Timer.
- Cascos de reducción de ruido.
- Fidget.
- Pelota sensorial.
- Protector mordedor para lápiz.
- Mordedor sensorial.
No se trata de que todos los niños necesiten estos productos.
Se trata de disponer de diferentes herramientas y poder elegir cuáles tienen sentido en cada caso.
La vuelta al cole también puede prepararse jugando
Septiembre suele venir acompañado de listas, horarios, compras y muchas cosas por organizar.
Pero para la infancia, prepararse para volver al colegio puede ser mucho más sencillo… Jugar, moverse, participar en las pequeñas rutinas, saber qué ocurrirá después, hacer preguntas, descansar y disfrutar todavía de esos últimos momentos de verano.
En Espacios Kiboo creemos en materiales que acompañan el desarrollo, el juego, el movimiento y la autonomía respetando siempre las necesidades de cada niño y niña.
¿Preparando la vuelta al cole?
Descubre nuestra selección de materiales sensoriales, educativos y de movimiento en Espacios Kiboo y encuentra recursos que puedan acompañaros durante el nuevo curso.
O si tienes dudas, puedes contactarnos sin problema e intentaremos despejar las dudas que puedas tener.
